¿Trabajas en un taller mecánico?

Temas: Autónomos
Publicado el: 01/01/2014
Por: Rafael Vañó. Técnico Gestión de la Siniestralidad. Mutua Universal

Los talleres mecánicos son lugares de trabajo en los que pueden existir riesgos diversos.

Herramientas

Sabías que ...

No solamente puede aparecer lo que podríamos llamar “riesgos mecánicos”, es decir riesgos de accidente, sino también riesgos higiénicos, ergonómicos y psicosociales.
Por tanto, los talleres mecánicos pueden considerarse como lugares “muy completos” desde el punto de vista del riesgo laboral.

Veamos cuáles son las situaciones peligrosas más habituales, dónde o cuándo se pueden producir, con qué frecuencia se suelen producir y cuál es la gravedad más probable de sus consecuencias:

Tabla de riesgos

Por ello debes ...


  • Al acceder a zonas elevadas utiliza solamente elementos estables y adecuados a la altura a la que se quiere llegar (tarimas, banquetas, escaleras de mano, etc.).
  • Protege los fosos con barandillas o elementos desmontables de poco peso, pero con gran resistencia mecánica. El perímetro del foso debe tener un rodapié o bordillo pintado con franjas amarillas y negras.
  • Los accesos al foso deben ser estables y suficientemente anchos.
  • El foso debe tener buena ventilación y su sistema de iluminación debe estar protegido.
  • Mantén el orden y la limpieza para evitar las caídas al mismo nivel; elimina de inmediato los derrames de líquidos. Mientras el suelo permanezca húmedo, delimita la zona o informa a tus compañeros. Utiliza calzado con suela antideslizante.
  • Si se utilizan plataformas elevadoras para los vehículos es imprescindible que te asegures de que funcionan correctamente, sobre todo los sistemas de accionamiento y retención.
  • Presta atención cuando manipules equipos de elevación, elevadores, gatos hidráulicos, etc., poniendo especial cuidado en el estado del suelo, en la estabilización de la carga. Señaliza la zona donde pueda haber cargas suspendidas. No permitas que ninguna persona se suba en el elevador. Sigue siempre las instrucciones del manual del equipo que estés manipulando.
  • Es recomendable que cuando se trabaje en un foso o bajo una plataforma elevadora se use casco de protección.
  • Si existen en el taller puentes grúas, no circules por debajo de las cargas suspendidas y asegúrate de que todos sus elementos (cables, eslingas, ganchos, etc.) se encuentren en buen estado.
  • Respeta la velocidad de la carretilla elevadora, especialmente cuando esté cargada.
  • Las herramientas manuales que utilices deben ser las adecuadas al trabajo que se realiza. No guardes las herramientas manuales (destornillador, lima, llave inglesa, etc.) en los bolsillos; utiliza un cinturón portaherramientas adecuado, una mesa con ruedas, o una caja para ir dejándolas mientras se utilizan. Revisa periódicamente el estado de las herramientas y sustituye aquellas que presenten desperfectos.
  • Vigila la presencia de personas en la zona de trabajo, especialmente si se realizan maniobras de marcha atrás.
  • Todas las herramientas que puedan producir proyección de partículas, tipo amoladoras, esmeriladoras, taladros de banco, etc., deberán disponer de la protección fija correspondiente. No anules esa protección. Utiliza, además, el equipo de protección individual más adecuado (pantalla facial, gafas, etc.).

Y también ...

  • Al manejar cargas procura que la mayor parte del esfuerzo recaiga sobre los músculos de las piernas. Para ello flexiónalas ligeramente y mantén la espalda recta durante el proceso. No manipules pesos superiores a 25 kg. (15 kg. para mujeres): utiliza un elemento auxiliar, como una carretilla, o bien solicita ayuda.
  • Cuando realices las reparaciones o cambios de piezas aísla las partes del vehículo que puedan estar a elevada temperatura.
  • Si realizas operaciones de soldadura, utiliza pantalla facial con filtro ocular, guantes, botas, polainas y ropa adecuada, debidamente certificados (con marcado CE), ya que ofrecen protección contra las proyecciones de metal fundido, contra contactos térmicos, contra el riesgo de exposición a radiaciones no ionizantes, etc. Aísla el lugar de trabajo y tapa las aberturas por las que las chispas puedan caer sobre productos inflamables o combustibles. No los almacenes junto a los puestos donde se realizan operaciones de soldadura.
  • Debes asegurar previamente el perfecto estado de los aparatos o instalaciones eléctricas antes de utilizarlos ; cuando se usen, las manos no deben estar mojadas o húmedas. No sobrecargues la instalación. Los prolongadores, enchufes, clavijas y demás elementos que se utilicen en lugares húmedos o mojados deben ser adecuados para este uso.
  • No utilices ningún producto químico sin saber sus características, riesgos y la correcta forma de utilización. Deberán existir instrucciones escritas, que te indiquen la manera de protegerte del contacto con estas sustancias; si no fuera así, consulta a tu superior directo y respeta las indicaciones del etiquetado y de la ficha de seguridad de los productos que utilices.
  • Deberás reducir al máximo la producción y exposición al monóxido de carbono; para ello mantén en marcha los vehículos el tiempo mínimo necesario, evita realizar maniobras innecesarias y para el motor inmediatamente después de aparcar. Procura que los locales estén bien ventilados.
  • Deberás almacenar las botellas del equipo de soldadura y todas aquellas que contengan gases a presión, en posición vertical y atadas para que no se caigan.
  • Las instalaciones y equipos de ventilación deben estar en buen estado y mantenidas correctamente. Si no es así, consulta con el encargado.

Recuerda que ...


  • Las máquinas más ruidosas deben estar alejadas de las zonas más concurridas y, si es posible, estar aisladas del entorno. En los casos en que no es posible, se apantallará la zona de trabajo de estos equipos ruidosos. Respeta la señalización de obligación de usar el equipo de protección auditivo en aquellos casos que así se indiquen.
  • Trabaja evitando o minimizando las actividades que exigen esfuerzos musculares con posturas de brazos por encima de los hombros, espalda inclinada y girada o con laspiernas flexionadas. Procura no mantener estas posturas, especialmente las más extremas, de forma prolongada.
  • En las tareas con movimientos repetitivos o posturas forzadas continuadas, procura alternar las tareas y realizar descansos para no castigar esa parte del cuerpo. Distribuye la fuerza: acciona con varios dedos en vez de con uno solo; controla e intenta evitar al máximo las desviaciones excesivas de la mano, sobre todo cuando van acompañadas, además, de movimientos rotativos del antebrazo. Disminuye la fuerza a realizar, eligiendo adecuadamente las herramientas y los métodos de trabajo y realizando un buen mantenimiento de los útiles.
  • Es importante poder realizar pausas que minimicen el impacto de la fatiga mental; si no es posible, alterna las tareas más exigentes mentalmente con otras que exijan menor concentración. Es importante que conozcas claramente las funciones, responsabilidades e instrucciones sobre el puesto que ocupas. Y también resulta fundamental que planifiques el trabajo para priorizar las tareas urgentes y distribuir la jornada.

Finalmente:

  • Recuerda que todas las máquinas y equipos de trabajo deben disponer de un sistema de certificación que acredite que cumplen con la legislación y las normas técnicas correspondientes. Lo más habitual es el marcado CE. Comprueba que todas las máquinas lo llevan. Si hay alguna que no lo tiene, consulta con tu encargado si existe un documento de certificación o un informe que acredite su adecuación a la normativa vigente.
  • Haz lo mismo con el resto de equipos de trabajo.
  • Y siempre utilízalos de acuerdo con las instrucciones que ha indicado el fabricante en su Manual de usuario. Si éste no está en el taller, solicitádselo al fabricante o al vendedor del equipo.