Prepara la respuesta frente a fenómenos meteorológicos adversos
El aumento de la frecuencia y la intensidad de alguno de estos fenómenos incrementa la exposición de las empresas a los riesgos que se derivan y refuerza la necesidad de anticiparse, planificar la respuesta y proteger a las personas trabajadoras.
Se considera fenómeno meteorológico adverso a toda situación atmosférica con capacidad de provocar daños a las personas, a las instalaciones o a la actividad de la empresa, como tormentas, lluvias torrenciales, riadas, inundaciones, nevadas intensas, vientos fuertes, olas de calor o de frío, fenómenos costeros u otros fenómenos extremos.
El aumento de la frecuencia y la intensidad de alguno de estos fenómenos incrementa la exposición de las empresas a los riesgos que se derivan y refuerza la necesidad de anticiparse, planificar la respuesta y proteger a las personas trabajadoras.
¿Qué papel juegas como empresa?
La seguridad y la salud de las personas trabajadoras es una responsabilidad de la empresa. Anticipar los posibles efectos de los fenómenos meteorológicos adversos permite preparar una respuesta eficaz, prevenir daños y proteger a las personas trabajadoras.
La normativa de prevención de riesgos laborales exige identificar, evaluar y controlar los riesgos previsibles, incluidos los derivados de condiciones meteorológicas adversas.
La preparación de la respuesta ante situaciones de emergencia permite:
- Actuar con rapidez y eficacia, evitando improvisaciones y reduciendo las consecuencias de una situación adversa.
- Garantizar la continuidad de la actividad, minimizando interrupciones, daños materiales y afectaciones a los servicios prestados.
- Reforzar la cultura preventiva de la organización, promoviendo entornos de trabajo seguros y evidenciando el compromiso de la empresa con las personas trabajadoras, los clientes y la comunidad.


